-
¿Qué te pasa preciosa?¿ Aún estás rayada por
ellos? Sabes que con eso no hay problema, seguro que vas a encontrar amigos
nuevos este año. Y con suerte, esta vez serán de verdad.
-
Eso es muy fácil para ti Hugo, tu eres sociable,
yo ahuyento a la gente que se acerca a mi…pero no estoy así por eso, me sigue
afectando pero esto es más complicado que todo eso.
-
Pues cuéntamelo, aquí estoy para ti siempre que
quieras.
-
No, lo siento tengo que irme…
Me levanté y me fui a recoger mis cosas.
*Narra Hugo*
No sé que la pasa a esta chica últimamente… antes era la
chica más risueña que conocía, siempre se estaba riendo, bromeando, sonreía. Echo
de menos su preciosa sonrisa… era de esas que conseguían que olvidaras todo lo
malo y te rieras con ella. Pero ya hace mucho que no se la ve así. Ahora está
siempre negativa, taciturna, se ha vuelto tímida…y lo peor de todo es que no
puedo hacer nada por ella, no me deja, huye de mí. Creo que hasta me odia…
Tengo que descubrir que le ha pasado. Estaba muy preocupada
buscando su móvil y creo que la he visto cojear un poco al levantarse…
Voy hacia al salón a junto Eric.
-
Hey, ¿dónde te metiste? Saliste disparado de
aquí.
-
Nada, tuve un presentimiento y fui a ver como
estaba. Ayer también tuve un mal presentimiento…
-
Cosas raras de gemelos, ¿y qué le pasaba?
-
Estaba llorando…y no me quiso decir porqué.
-
Pues habrá que descubrirlo, no me gusta verla
así, quiero que vuelva a ser feliz.
-
¿Y tu desde cuando te preocupas por ella?
-
Desde siempre…aunque se niegue a aceptarlo.
Me quedé callado. Últimamente siempre que estábamos cerca de
Aixa se quedaba embobado mirándola y si no estaba, me preguntaba por ella, y no
me gustaba. Sé cómo trata a las chicas, aunque al principio las quiera siempre
les hace daño. Y no puedo permitirlo, ella es parte de mí. Y ya le han hecho mucho
daño.
Bueno, puede que esté alucinando un poco, los tres somos
amigos, no creo que sienta nada por ella, será solo preocupación.
-
¿Echamos una partida a la play?
-
¿quieres perder otra vez?
Nos echamos a reír y empiezo a enchufar la play, así me distraigo
para no subir a insistirle a Aixa…solo espero que no haga ninguna tontería.
{En otro lugar de la casa} *Narra Aixa*
No sé qué hacer ahora. Supongo que iré al bosque. Cojo la
cámara y empiezo a bajar las escaleras despacio, intentando que se me oiga lo
mínimo posible. No quiero que se enteren de que me voy, sino Hugo empezará a
darme la vara y a decir que no es sano que prefiera la compañía de unos cuantos
arboles a las personas de verdad.
Salgo por el garaje para que no me mire y emprendo mi
camino. Normalmente me lleva diez minutos llegar al sitio donde vi al lobo por
primera vez, pero con la pierna como la tengo…llevo ya treinta minutos y solo
quiero llegar y sentarme. No puedo más,
siento que la pierna se me desgarra y el dolor es tan intenso que se me saltan
las lágrimas.
Por fin llegué…y lo único que hago es sentarme. Alzo la
cabeza y allí estaba otra vez, mi lobo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario