martes, 24 de diciembre de 2013

Capítulo 15


*Narra Nathan*

Desde mi posición es imposible que me vea. Estoy ansioso por acercarme a ella, hacerlo bien esta vez. Pero no sé que es lo que me impide hacerlo, lo que me impide llevar mis pasos hacia ella. Tiene un aspecto angelical, se ha recuperado de todas las heridas.

No sé que hacer…

*Narra Aixa*

Hacía rato que había llegado al claro, pero no lo veía por ninguna parte.También, ¿en que estaba pensando? ¿Creía que iba a estar aquí esperándome así como si nada? Soy un tonta.

Doy vueltas a mí alrededor intentando vislumbrarlo entre los  árboles, buscando señales de él. Grito `` ¿Hola?´´ como si alguien me fuera a escuchar…Pero nada.

Finalmente asumo mi fracaso y me doy la vuelta para irme. Tengo que volver a casa, me siento culpable despues de haber engañado a Hugo, estará enfadado, lo mejor es volver.

Cuando empiezo a encaminarme al límite del claro, oigo una voz a mis espaldas:

-          No te vayas por favor…

Me giró y ahí está él. Ahí están esos ojos que me persiguen en sueños, esas manos que cuidaron mis heridas…Tiene el pelo oscuro y yo diría que necesita un corte por se le riza en las puntas y casi le tapa los ojos. No tiene la piel excesivamente morena, por lo que no ha estado bajo la exposición de la luz solar constantemente, lo que me hace pensar que no es un turista. De todas formas, si no es un turista, tiene que vivir aquí, y debe de tener más o menos mi edad, año arriba. Entonces… ¿Por qué no lo he visto en mi vida? Si lo hubiese visto me acordaría…Su constitución es fuerte, tiene unos brazos en los que seguro que puedes sentirte segura. Es alto, medirá sobre 1´80 o así.

 Es bastante atractivo, no tengo posibilidades con él… Bueno, aunque no lo sé, me estoy adelantando a los acontecimientos. ¿Qué me pasa? No puedo dejar de mirarle ni articular palabra. Debe pensar que soy tonta…

*Narra Nathan*

Estoy embobado delante de ella, la tengo a escasos cinco metros. Me está mirando de arriba a bajo pero no dice nada. Yo tampoco sé que decir. Por fin podía hablar con ella y no sabía que decirle.

*Narra Aixa*

- Hola…- al decirlo esbocé una sonrisa, que salió totalmente espontánea.

- Hola, ¿te acuerdas de mi?- mientras lo dijo dio dos pasos hacia mi, y al ver que yo no retrocedo, se fue acercando más salvando la distancia que nos separaba.

- Como si fuera posible olvidarte…- ¿pero como fui capaz de decir eso? Que vergüenza…

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