viernes, 27 de septiembre de 2013

Capítulo 11


*Narra Aixa*

Llevo más de dos horas despierta. No soy capaz de volver a coger el sueño. Cuando abrí los ojos estaba girada hacia la ventana, y sentía otra respiración a mi espalda, por lo que decido darme la vuelta y ver de quien se trata.

Cuando veo a Eric no puedo dejar de sentir sorpresa, y más aún cuando compruebo que no esta dormido y me mira fijamente.

-          Hola princesa, ¿como te encuentras?

-          Yo…no lo sé sinceramente, siento como si un camión se hubiera dedicado a pasar por encima de mi cuerpo repetidas e interminables veces.

Se levanta y se acerca a mi cama. Hacia mucho tiempo que no fijaba en él. Ya había pasado la etapa de la temprana adolescencia donde el único chico en el que me fijaba era casualmente el mejor amigo de mi hermano. Esto me duró hasta que me di cuenta de que no era más que un gilipollas que jugaba con todas las chicas con las que estaba.

Pero aunque no sentía más que odio por él, era atractivo y sus ojos eran casi tan hipnotizantes como los del lobo.

El lobo... ¿Que habrá sido de ese majestuoso animal? Pero Eric no me deja seguir pensando en esto.

-          Mmm…¿y puedo hacer algo para que te sientas mejor?

-          No lo creo Eric… quiero ver a Hugo, conociéndolo se sentirá culpable, y él no tiene la culpa de nada…

-          Sssh….tu lo que deberías es descansar- alza su mano y sus dedos recorren mi mejilla con suavidad. Sus ojos se van posando en distintas partes de mi cara hasta quedarse en mis labios.

No podía creerme lo que estaba pasando. Su boca empezaba a acercarse a la mía lentamente hasta que nuestros labios se juntaron en un ligero beso, un mero roce.

-          Yo cuidaré de ti, no te preocupes,duerme…

Volvió a sentarse en la silla y yo volví a la postura en la que me encontraba antes,pero no quiero dormir. No entiendo que acaba de pasar,¿a que venía esto? Mi cabeza estaba confusa y no sabía que pensar…

Escucho y noto que su respiración se ha hecho más acompasada, creo que se ha dormido. Pasan diez, veinte, cuarenta minutos y aun sigo despierta. Y es cuando noto otra respiración distinta a la de Eric. No hace falta que me gire, ante mí aparecen esos ojos tan magnéticos.

-          Estás viva- lo dijo con una sonrisa en la cara- ¿te acuerdas de mi?

-          Vagamente…¿tu nombre era Nathan?

-          Si. Estaba muy preocupado por ti…la segunda vez no pude hacer nada por ti. Todo esto es mi culpa, no deberías estar en el hospital…lo siento… debería irme y dejarte descansar.

-          No…yo…quédate…

-          Lo siento-posa sus labios en mi frente de forma fugaz como un padre que arropa a su hija y se va.

Nathan,ese era su nombre y por fin lo decía en voz alta. Me siento confusa,este chico a dejado en mi mucha más huella que ese beso robado,lo que no tiene sentido.

Solo sé,que necesito volver a verle.

No hay comentarios:

Publicar un comentario